Un mapa personalizado es de esos regalos que suenan raro hasta que lo ves colgado. Entonces se entiende: no es un mapa, es un sitio concreto con una fecha y unos nombres, y quien lo recibe sabe perfectamente por qué se lo has regalado.
Es, con diferencia, lo que más vendemos. Este artículo va de cómo elegir el tuyo: qué lugar, qué formato y qué errores evitar.
Lo primero: elegir el lugar
Aquí está el 90 % del acierto, y casi nadie le dedica tiempo suficiente.
La tentación es coger el sitio más bonito: París, una playa del Caribe, la ciudad del viaje de novios. Funciona, pero funciona mucho mejor el sitio más concreto, aunque sea feo:
- El bar donde quedasteis la primera vez.
- La calle del piso compartido de la universidad.
- El pueblo de los abuelos, ese al que ibais todos los veranos.
- El hospital donde nació vuestro hijo.
- El sitio exacto de la pedida.
La diferencia es que un lugar bonito lo reconoce cualquiera; un lugar concreto solo lo reconocéis vosotros. Y eso es justo lo que convierte un cuadro en un recuerdo.
Qué formato elegir
Tenemos varias formas y cada una cuenta algo distinto:
- Rectangular o cuadrado: el más neutro y el que mejor encaja en cualquier pared. Es el que más se pide.
- Corazón: el mapa recortado en forma de corazón alrededor del punto. Más explícito, funciona muy bien para pareja.
- Circular: más discreto y decorativo. Si la persona tiene una casa muy sobria, este es el que menos desentona.
- Con tu foto integrada: combina el mapa con una imagen vuestra en el mismo diseño. Es el que más emociona y el más vendido de toda nuestra tienda.
- Varios lugares en una pieza: para parejas con recorrido, tres mapas y tres fechas en el mismo cuadro.
Qué se puede personalizar
Además del punto exacto en el mapa, puedes añadir:
- Nombres — los vuestros, o el de la persona a quien se lo regalas.
- Una fecha — la del día que pasó ahí lo que pasó.
- Las coordenadas, si quieres el guiño geográfico.
- Una frase, del tipo «Donde todo empezó» o lo que os diga algo.
Tres errores que vemos a menudo
- Elegir una ciudad entera cuando querías una calle. El mapa se puede centrar en el punto exacto; si eliges «Madrid» sin más, pierdes lo que lo hacía vuestro. Dinos la dirección concreta.
- Poner demasiado texto. Nombres y fecha bastan. Una frase larga compite con el mapa y el conjunto pierde fuerza.
- Quedarse corto de tamaño. Un mapa tiene detalle: calles, nombres, líneas. A 21 × 30 cm se aprecia, pero a 40 × 50 se disfruta. Si la pared lo permite, sube de medida.
Para quién funciona
Los mapas son de los pocos regalos que sirven para casi cualquier destinatario, cambiando solo el lugar:
- Pareja: donde os conocisteis, donde vivís, donde fue la pedida.
- Padres: el pueblo de donde son, o la casa donde os criasteis.
- Abuelos: donde nacieron o donde se conocieron ellos. Es un regalo que conecta con su historia, no con la nuestra.
- Amigos: el sitio de aquel viaje, o la ciudad donde compartisteis piso.
- Para ti: mucha gente se lo regala a sí misma con la ciudad donde vive.
Lo práctico
Los cuadros se imprimen sobre madera MDF o en papel, con marco o sin él, en cuatro tamaños: 21 × 30, 30 × 40, 40 × 50 y 50 × 70 cm. Desde 19 €.
Se fabrican bajo pedido en nuestro taller de Baena (Córdoba), normalmente en 48-72 h, y se envían con MRW. Envío gratis en península a partir de 35 €.
Antes de mandar nada a producción revisamos tu pedido: comprobamos la resolución de la imagen, el encuadre y el texto. Si algo no va bien, te avisamos para solucionarlo antes de imprimir. Eso sí, no garantizamos detectar erratas ni faltas de ortografía: repasa los nombres y la fecha antes de confirmar.
Puedes verlos todos en mapas de un lugar especial y en mapas de ciudades personalizados. Si el mapa va a ser un regalo, quizá te interesen también los regalos para parejas o los regalos de Navidad personalizados.
Los mapas que más se regalan
Ordenados por lo que más se ha vendido en los últimos doce meses.



